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Mapiripán: sin perdón y sin olvido: Memorias de un soldado Hernán Orozco C.

Mapiripán: sin perdón y sin olvido: Memorias de un soldado

Hernán Orozco C.

Published November 27th 2012
ISBN : 9781463340513
Hardcover
210 pages
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 About the Book 

Like Judge Cortes, Major Orozco was not part of the conspiracy. He was unaware that he was to be the fall guy who would take the blame when the news of the massacre broke. Unwittingly, Major Orozco played his role perfectly. He promised Judge CortesMoreLike Judge Cortes, Major Orozco was not part of the conspiracy. He was unaware that he was to be the fall guy who would take the blame when the news of the massacre broke. Unwittingly, Major Orozco played his role perfectly. He promised Judge Cortes that he would inform the general in charge of the region and request reinforcements. Immediately, he sent a report to General Jaime Usc tegui...He recommended sending three battalions in three helicopters... Nothing was done. Orozcos crime was clear: He told the truth. In a system like the one that exists in Colombia, the truth ruins everyones prospects and accounts for the high level of indifference and silence, since no one will risk saying anything for fear of losing what they have. Robin Kirk. More Terrible than Death. New York, 2003. ------------------------------------------------------------------------------------- En todo esto se deduce claramente que el coronel (r) Hern n Orozco pretendi en todo momento evitar la masacre y otras posibles, pero que No contaba con el poder necesario para evitarla. Sin embargo lo condenan como ya dije, como chivo expiatorio por haber sido el oficial del Ej rcito Colombiano con menor rango y poder militar, y a partir de ah tratar de lograr que exoneren al General Usc tegui que es el extremo opuesto de Orozco, es decir con ostensible mayor peso social, financiero y sobre todo pol tico. Apreciado Hernan Orozco Castro: Mi opini n personal es que usted no es un asesino, ya que obligados a aterrizar en San Jose del Guaviare, Colombia, luego de la primera masacre de Mapiripan en una avioneta piloteada por Sonia P rez- se nos respet a mi familia y a mi (Esposa e hijos) el derecho a la vida, en la conversaci n personal que sostuvimos en alg n Restaurante de esa ciudad, tanto usted, su esposa, su amigo el m dico y esposa, me parecieron gente decente. Sigo pensando que a usted lo utilizaron como chivo expiatorio. Fuerza y entereza, usted es honesto y tambi n tuvo el valor de decir la verdad. No creo que usted sea c mplice de los narco paramilitares... Leonardo Ivan Cortes Novoa. Ex juez de Mapirip n en el exilio forzoso. S bado, Diciembre 26, 2009 12:51 PM ------------------------------------------------------------------------------------- La ley que rige en la guerra y en los conflictos internos en Colombia, de obligado conocimiento para un general de la rep blica dada su formaci n, rango, especialidad y entrega a la vida militar y dentro del contexto de la actual realidad nacional, el General Usc tegui ten a la obligaci n a partir de la m s simple sensatez, saber que si no actuaba ante la informaci n recibida el mism simo d a 15 de julio... contribu a por omisi n crasa... a la masacre de Mapiripan. Magistrada Amelia Mantilla Villegas. Agosto 18 de 1999. ------------------------------------------------------------------------------------- Rep rese que la sola existencia del oficio cuyo contenido hace referencia a esa especial situaci n de Mapiripan, con ocasi n del arribo del grupo de justicia privada, es una clara muestra del sentido de humanidad inherente al oficial Orozco Castro. Conclusi n de todo lo anterior es que el Mayor Orozco, no incumpli con sus deberes y obligaciones como comandante del batall n Par s, pues de inmediato elaboro y envi comunicaci n a la s ptima brigada, dando cuenta de lo que acontec a en Mapiripan. Fiscal Regional de Derechos Humanos. Bogot, 30 de marzo de 1999. ------------------------------------------------------------------------------------- NEMO PUNITUR PRO ALIENO DELICTO Nadie debe ser castigado por el delito de otro